sábado, 29 de septiembre de 2012

Lubinas, porqué cuestan tanto?

 Fantástico ejemplar capturado hace unos días y que todavía nada libre y sano por algún rincón (espero!)

Cada año es más y más difícil hacerse con una gran Lubina, eso es innegable. Todos hemos pensado alguna vez, estando en un lugar y momento idóneos ''no puede ser! aquí tiene que haber alguna lubina!!" y sin embargo nos hemos vuelto a casa con una buena decepción. De igual modo, me he dado cuenta de que pescar una ''buena'' Lubina es, para quien se inicia en la pesca con señuelos artificiales, e incluso personas que hace años que lo practican, un reto que cuesta mucho conseguir.

Hace poco unos amiguetes spinners me comentaban que en su zona, que es buena para este pez, no han logrado todavía ningún ejemplar de más de medio quilo, pese a insistir muchísimo. Lo cual no deja de ser indicador de una muy mala salud de la población de Lubinas en la Costa Brava. Esto además, contrasta fuertemente con las históricas pesqueras (matanzas) que se han perpetrado por aquí, de las que he visto algunas fotos poco menos que increíbles.

Y digo yo, qué ha pasado para llegar a esta situación? La respuesta es fácil supongo...la sobrepesca. Pero de qué tipo? Desde luego no ha sido la pesca de arrastre! Este pez no gusta de las profundidades de la plataforma oceánica...así que me decanto por la pesca deportiva y la pesca artesanal, a la que hay que sumar el furtivismo. Si tenemos en cuenta que la Lubina es poco proclive a caer en los trasmallos, y que el palangre (pese a ser efectivo) no es de lo más adecuado para tentar a esta especie, al final de la ecuación queda la pesca deportiva como una de las causas principales de su declive. Se trata en mi opinión, de uno de los peces cuyo declive está más relacionado con la pesca deportiva con caña (igual que Meros, Gitanos, Falsos abadejos y Corballos con la pesca submarina)

Yo ya hace tiempo que tomé una determinación, y es que si algún pez me tenía que llevar a casa para comer, desde luego no iba a ser una Lubina. Y es ir en contra de toda una tradición culinaria además de obviar su gran valor económico, pero pensé yo en aquel momento: como de bien nos lo pasaríamos todos, si se respetara a este pez hoy dia tan escaso y sus poblaciones fueran saludables?  Que es lo que realmente disfrutamos? El deporte de la pesca? O su vertiente culinaria? Son cosas que hay que plantearse hoy día...

No podemos ponernos todos un límite? No abusar de las capturas si son frecuentes, respetar al menos a los pequeños y sobretdo a las grandes hembras (más si están preñadas)? No digo que haya que soltarlo todo para ser un pescador ético, pero sí tomar algo de responsabilidad en lo que hacemos con nuestro deporte.

Yo creo que vale mucho la pena el sacrificio, porque lo es! Porque también  puede ser una satisfacción ver que nuestros hijos pueden disfrutar como nosotros lo hicimos, de la lucha y la librea de una gran Lubina.
Y otra bonita lubina de septiembre, que despide la entrada

miércoles, 26 de septiembre de 2012

La ilusión por pescar

Para los que ni vivimos en una isla, ni vamos a pescar embarcados, la llampuga es seguramente el santo grial. Una captura soñada, por lo escasa que se ha vuelto y las pocas oportunidades que brinda al pescador de a pie. Durante años me he roto la cabeza y las rodillas buscando buenas zonas  en buenas épocas de año, pero tan solo algún fugaz avistamiento lejano, ha mantenido en mí la esperanza de atrapar uno de estos increíbles peces.

Resulta que hace poco, y sabiendo mi debilidad por estos peces, unos amiguetes me invitaron a salir en patera a pasar un buen rato con estos peces, que tenían bien localizados. Y vaya si pasamos un buen rato!!! Me quedé completamente maravillado de ver estos peces, algunos ya de bonito tamaño y colores espectaculares, saltar y pelearse por mi popper. Seguidas multitudinarias y relámpagos turquesa bajo el agua limpia a escasos centímetros de la zodiac me hicieron emocionarme como pocas veces me ha pasado. Sencillamente un espectáculo de la  naturaleza. La emoción de ver por fin aquel pez del que tantas fotos y videos había visto, el mismo que de pequeño vi en un libro de peces y pensé, que maravilla! Yo quiero ver este animal!
Vamos que lo de menos es la pesca en estos casos! Pero no acaba aquí la historia…la misma tarde me anima otro compañero a pasar la tarde en alguno de mis pesqueros. Aquel en el que este año he insistido un poco más pensando justamente que es un buen sitio para esperar llampugas desde costa. Y como por arte de magia, las veo saltando al lado de la roca! Llampugas!! Digo sobresaltado. No dio tiempo a llegar a la roca, entre recoger los trastos y caminar diez minutos. Tuve más cerca que nunca una de mis metas más perseguidas! Mala suerte? No! Buena! Pues ahora tengo esa ilusión que no tenía desde hace tiempo, la ilusión por cumplir un sueño. Y no hay mejor motivación que esa para levantarse temprano con una sonrisa en la boca y salir corriendo de casa con las cañas en la mano y una manzana en la boca.



sábado, 15 de septiembre de 2012

Cumplimos 1 AÑO!


Pues sí! No había caído en la cuenta, pero este mes cumple un año el Blog de un servidor. Parece mentira que solo haya pasado un año, porque la actividad ha sido bastante constante, con más de 60 entradas publicadas y 55.000 visitas. Más de las que nunca hubiera esperado.

Me gusta pensar que el éxito de este blog se debe al hecho de que entre los cientos de blogs de pesca nacionales existentes, no haya prácticamente otro que se dedique casi en exclusiva a tareas divulgativas más allá del ámbito del Captura y Suelta.

Soy consciente de que una parte de las visitas, son resultado de una cierta calidad en las fotografías, que intento  mejorar cada día, pero si de algo me siento realmente orgulloso, es de haber comprobado que  gracias a este espacio, algunas personas se han sensibilizado con el estado de nuestros mares, y han empezado a practicar el Captura y Suelta, especialmente los más jóvenes.

Por eso voy a intentar seguir siendo, un año más fiel a mis premisas con este espacio divulgativo, manteniendo la máxima calidad posible en los textos y manteniéndolo completamente libre de publicidad. Y voy a intentar esta vez, publicar algo almenos cada semana, aunque eso requiera un esfuerzo mayor.

Sin más, os dejo ''disfrutar'' de algunas instantáneas conseguidas en mis dos últimas salidas de pesca, destacando un precioso ejemplar de Bonito (Sarda sarda) conseguido desde costa con un equipo ligero computesto por una caña 7-20g y un carrete 2.500 cargado con 8 lb de trenzado. La verdad es que ha sido una buena celebración de cumpleaños!


Un saludo, y hasta la próxima!

lunes, 10 de septiembre de 2012

Saber lo que pescamos


Ya hace un buen tiempo que no escribo sobre temas estrictamente filosóficos, pero en relación a mis últimas salidas a Rockfishing, se me ha ocurrido un buen tema para poner sobre la mesa: saber lo que pescamos. Me refiero al hecho de saber predecir con precisión que especies y de que tamaño nos vamos a encontrar en nuestro pesquero para así acertar con el material de pesca empleado y evitar disgustos, o incluso a veces, salvar el ya omnipresente bolo.

En general, y cada vez más, es relativamente fácil predecir qué nos podemos encontrar en un pesquero según la época del año y las condiciones ambientales. Sin embargo, hay días en que si no estamos atentos o carecemos de la experiencia adecuada, podemos ser sorprendidos con la guardia baja. Se me ocurren un montón de desventajas para cuando esto ocurre… Para empezar está la seguridad de los peces (si es que pretendemos soltarlos luego), pues hay que evitar en lo posible luchar peces grandes con equipos demasiado ligeros.

Por ejemplo, el otro día fui a una zona de roca de profundidad media donde sabía que en estas fechas, podía haber pequeños dentones, serviolitas y otros peces de roca. Al llegar muy temprano rastreo el fondo con minúsculos vinilos pero ni siquiera recibo un pequeño toquecito de Mojarra. Tal ausencia de actividad no podía sino ser indicio de que algún depredador corría por la zona y asustaba al personal. Tratándose de una zona de roca pura lo más habitual es que fueran espetones, así que opto por montar un vinilo más grande, seguido de un palmo de fluorocarbono grueso. El resultado fue la captura de tres espetones, siendo dos de ellos excepcionales (para estas costas y tal como están los pesqueros…) que sin duda habrían cortado el bajo de no anticiparme y cambiarlo. Los peces dieron una buena lucha aunque aprovechando la confianza que me daba el grueso leader  forcé un poco el equipo para sacarlos rápidamente y no desgastarlos demasiado.






En relación a este tema, me vienen a la cabeza jornadas pasadas y grandes peces perdidos por estar usando un equipo inadecuado o demasiado ligero para las condiciones imperantes. Y es que si hay algo me disgusta es que un pez se vaya con un señuelo en la boca. En nuestro reciente viaje a Omán aprendimos mucho de estas situaciones, pues había mucho pez mediano que no disfrutábamos lo más mínimo sin usar un equipo ligero, pero sin embargo de vez en cuando te entraba un tarugo y te lo reventaba todo. Por otra parte, si usábamos siempre equipos pesados, por no perder peces teníamos muy pocas picadas y la pesca se tornaba en aburrida. Por el contrario, una de las lecciones más interesantes que aprendimos fue que los límites que pensábamos de los equipos ligeros que usamos habitualmente están muy por encima de lo que nos pensábamos!

En resumen, que cada vez doy más importancia a saber qué es lo que voy a pescar y en qué tamaño, a la hora de elegir mi equipo de pesca. Si alguien tiene experiencias en este sentido sería interesante escucharlas!