martes, 29 de noviembre de 2011

Claves para pescar grandes lubinas en el Mediterráneo (I)

Hace un tiempo que quería dedicar un monográfico a la pesca de la Lubina (Dicentrarchus labrax) en la costa norte del Mediterráneo, a una especie que me ha dado grandes alegrías y con la que parece ser que tengo algo de suerte. Para no alargar mucho las entradas, dividiré el artículo en tres partes, la primera dedicada a la actitud del pescador y los escenarios de pesca, la segunda a épocas del año y horarios y la tercera a aspectos técnicos (señuelos, estrategias...).

Mucho se ha escrito sobre la pesca de este magnífico serránido, y no es mi intención dar lecciones magistrales, pues ya las han dado mejores pescadores que yo en otras webs como Robalospin, si no más bien acercar al  gran público un poquito del encanto que tiene la pesca de grandes lubinas fuera de esas bravas  y productivas rompientes Cantábricas que todos estamos acostumbrados a ver. 

Cuando hablo de grandes lubinas, me refiero  a ejemplares de más de 75 cm y 5 kg y que pueden llegar a vivir  más de 15 o 20 años...de hecho prácticamente viven hasta ser pescados. En cualquier caso, aquellos maravillosos años en que grandes ejemplares patrullaban nuestras desembocaduras y zonas rocosas someras ha pasado a la historia. La pesca de grandes lubinas mediterráneas pasa hoy por horas muy bajas y es por eso que es notable llegar a pescar grandes ejemplares como el de la foto actualmente. 

Esta gran hembra de arriba,  fue capturada desde costa la primavera pasada con 89.5 cm y cerca de 8 kilogramos de peso!!! Como se puede ver en la foto, le 'colgaba'  la barriga de haber desovado recientemente y además le faltaba la aleta pectoral izquierda, fruto quizá de un viejo ataque de otro depredador.

LA ACTITUD DEL PESCADOR

Como todo en la vida, el que algo quiere algo le cuesta, y aunque cualquiera puede conseguir un gran pez un día de suerte, cada temporada que pasa es peor que la anterior, y si nos proponemos ser nosotros uno de esos afortunados, debemos mentalizarnos y aceptar que quizá nunca lo consigamos sin hacer más de un sacrificio o dedicarle el tiempo necesario.

Con esto quiero decir que una de las grandes claves de esta pesca es la CONFIANZA. Debemos tener seguridad en nuestra técnica, equipo, señuelo y escenario, una seguridad suficiente como para saber que podemos dedicar horas a peinar un determinado lugar, con la certeza de que estamos haciéndolo todo correctamente para tener el máximo de probabilidades de éxito en caso de aparecer por allí una gran lubina.

Realmente es más fácil de decir que de hacer, ya que pocos son capaces de permanecer impasibles lanzando durante horas, días y meses un gran cachibache de plástico a un pequeño rincón del pesquero a la espera de que aparezca el pez de su vida, mientras muchas veces se observa actividad de otros peces que nos podrían  suponer una entretenida jornada y a los que no se presta atención. Tampoco es la confianza algo que se pueda aprender o enseñar fácilmente, es algo que nace de la experiencia, cuando se ha dedicado suficiente tiempo a la investigación, a la observación y al estudio de todos los misterios que envuelven al objetivo de nuestras salidas.

La experiencia me ha enseñado que ser paciente y perseverar, y sobretodo estar concentrado en mover adecuadamente el señuelo, sabiendo con confianza que se está en el lugar oportuno y en el momento indicado, es la actitud correcta para lograr grandes capturas.

ELEGIR ESCENARIO DE PESCA

Por supuesto, el primer factor en que debemos aposentar nuestra confianza es el escenario de pesca. Las grandes lubinas no patrullan cualquier zona, y debe ser nuestro principal quebradero de cabeza el encontrar esos lugares querenciosos en los que muy de vez en cuando, todavía aparecen estos grandes animales.

Cada lugar es una pesca y conocer las costumbres locales de grandes peces no es una tarea precisamente obvia o sencilla pese a que a veces lo pueda parecer. Y es que el hombre ha alterado durante milenios el comportamiento natural de los peces, y en especial el de los ejemplares viejos y sabios que aprenden a evitar encontrarse con ese bípedo alto y delgado que las atormenta con multitud de trampas y engaños.

Para conseguir este objetivo primordial, debemos conocer perfectamente el ciclo biológico de la especie y asociarlo inteligentemente a los mejores lugares  y momentos del año que conocemos, teniendo siempre en cuenta un factor especial: la presión del hombre. En la Costa Brava concretamente, los mejores enclaves para la pesca de grandes lubinas resultan ser los más accesibles y conocidos, por lo que reciben una presión de pesca (recreativa y profesional) brutal y acaban siendo aborrecidos por los grandes ejemplares que se refugian en otro tipo de hábitats menos favorables pero más seguros. Estos son los lugares que debemos encontrar!

Las desembocaduras de grandes ríos representan claramente a esos mejores lugares mencionados, que se acaban convirtiendo en los peores a causa de la excesiva presión. Esto quiere decir que aunque sepamos con seguridad que allí siempre se van a acercar a desovar grandes lubinas, estas se van a encontrar tantas molestias y peligros que difícilmente tengamos la suerte de coincidir con ellas, mientras que en otros lugares menos propicios pero más  inhóspitos y tranquilos (algunos prácticamente desiertos todo el año) será mucho más fácil encontrarlas aunque pasen por allí menos frecuentemente. Además, debido a la tranquilidad de esos lugares, los peces pueden permanecer allí largo tiempo siempre que las condiciones sean buenas.

Me refiero con esto a puntas rocosas cercanas a calas profundas o remansos a merced de las corrientes del norte donde rompen las olas frecuentemente, y mejor si dan a mar abierto y hay isletas o canales submarinos poco profundos. Usualmente, estos son lugares con mucha pendiente y de muy difícil acceso, a veces peligrosísimo! Pero sin embargo esconden grandes peces que por suerte para los pescadores costeros, huyen con facilidad de los motores de las embarcaciones, ya éstas tienen todas las ventajas para llegar a esos difíciles lugares sin esfuerzo alguno.

He aquí un par de puestas casi inaccesibles, que requieren prácticamente de escalada para llegar a ellas pero  que sin embargo son perfectas, cumplen todos los requisitos mencionados más arriba y me han dado grandes lubinas. Son lugares expuestos al mar de fondo del norte, donde actúan fuertes corrientes y siempre hay alimento circulando para  las presas de la lubina, incluyendo la presencia constante de cefalópodos en los meses fríos.


El porqué y el cuando ocupan las grandes lubinas estos nichos ecológicos tan específicos lo abordaremos en la siguiente entrega.

Hasta la próxima!


6 comentarios:

  1. Muy entretenido y didáctico, esperando la segunda entrega.

    Hasta la próxima.

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  2. Felicidades Maikel! muy buen relato!

    Ot

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  3. Buen post Miguel! Yo también estoy convencido que la confianza en lo que una hace es prácticamente el todo.

    Saludos

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  4. Gracias Toni y Otto, a ver que tal se me da la próxima entrega!

    Josep Maria, gracias! ya me imagino por tu trayectoria como pescador, que entiendes perfectamente en todo lo que expongo..;)

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  5. Miguel ,

    Eres grande no hay mas que decir
    de verdad felicitacion por toda esta profesionalidad que dedicas a todos los que somos amantes de la naturaleza y de la pesca

    Regis

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    Respuestas
    1. HOla Regis! Hace tiempo que no nos vemos. Gracias por tu apoyo, me conoces y sabes que me tomo la naturaleza muy en serio :). Nos llamamos!

      MIguel

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