martes, 25 de octubre de 2011

Rockfishing in the River


Uno de los handicaps que nos encontramos a la hora de practicar el Rockfishing, son las picadas fallidas. Ya sea por la pequeña boca de los peces, el tipo y peso del señuelo, el tamaño de los anzuelos o el tipo de recogida que hagamos, lo cierto es que se fallan muchísimas picadas, tantas que pueden llegar a desesperarnos.

Un gran entrenamiento para mejorar nuestra capacidad de reacción es practicar con nuestros señuelos y caña en agua dulce. Lo descubrí hace unos días, cuando por curiosidad, decidí probar el equipo de rockfishing marino en un remanso de un pequeño río donde hay mucho pescado pequeño e intuía que habría depredadores.

Al primer lance, primera picada y captura, una pequeña Bagra (Squalius laietanus). Se trata de un ciprínido endémico de unos pocos ríos del norte de Catalunya que nada tiene que envidiar a la trucha en lo que a combate y agresividad se refiere. Es una especie protegida por lo que se devuelve rápidamente a su medio sin el menor daño.

  A partir de aquí, la tarde se convierte en un recital de picadas y capturas de bagras, una detrás de otra, amén de otras muchas picadas fallidas de Rutilos (Rutilus rutilus), un ciprínido introducido. Van saliendo Bagras, cada vez más grandes, que luchan con fiereza y me hacen pasar unos minutos muy divertidos. Es buen momento para probar todo tipo de señuelos, a ver cuál les gusta más , así se suceden pequeños minnows, cucharillas, vinilos de todo tipo, bucktail jigs, y la verdad es que se consiguen capturas con todos, pero pronto aparece el claro ganador: jurela's poppy fish color rosa montado en una cabeza plomada de dos gramos. Este artificial las vuelve locas!




Habiendo ya molestado en demasía a estos voraces peces, camino un poco río arriba hasta encontrar una balsa de agua estancada bajo un puente, donde estoy a punto de descubrir que por desgracia para nuestros ecosistemas fluviales, son los peces exóticos los auténticos reyes de nuestras masas de agua dulce:


Un Black Bass (Micropterus salmoides), espécie originaria de Norte América, ataca un bucktail jig rosa y me deleita con sus saltos. Poco despues, aparece de la nada un Lucio (Esox lucius) que engulle un crankbait color natural sin dudarlo un momento. Aunque me disgusta devolver al agua especies introducidas y muy perniciosas para la fauna autóctona, no me parece justificado quitarles la vida con ese motivo, así que los libero, ya que de ninguna manera voy a poder solventar el grave problema que causan matando puntualmente unos pocos individuos.


Observo poco más tarde, un pequeño grupo de Percas (Perca fluviatilis), otro depredador introducido, debajo de una zona con mucha cobertura y les empiezo a lanzar chucherías de todo tipo, a las que no hacen mucho caso, hasta que monto un pequeño vinilo en forma de angula y empiezo a recoger a golpe de puntera consiguiendo una picada tras otra, pudiendo sacar varios ejemplares de talla mediana.



Ya cansado de las percas, y para culminar una tarde memorable, bajo unas piedras para pescar una pequeña corriente formada al otro lado del puente, donde intuyo por una pequeña salpicadura, que podría haber una trucha, aunque nunca lo hubiese dicho dado que me encontraba a nivel del mar y escasos quilómetros de la desembocadura del río...

Cambio nuevamente al señuelo estrella de la jornada, teniendo numerosas picadas de pequeñas bagras hasta que clavo algo que tira como un condenado. Pensaba que podía ser la trucha pero despues de una breve pero bonita lucha la acerco a la orilla y veo que se trata de un macho enorme de Bagra, de los más grandes que haya visto nunca, con treinta y pico cm de longitud.



Finalmente, ya de noche y lloviendo, cambio a un vinilo un poco más grande, un ZOOM fluke, buscando un pez mayor en la zona de corriente. Insisto bastante sin resultado alguno hasta que noto una parada del señuelo y clavo firmemente. Cuando pensaba que tenía una Bagra todavía más grande, veo su primer salto, y se trataba de una buena trucha autóctona (Salmo trutta fario)!. Unas fotos de rigor y de vuelta al río, ante mi incrédula mirada, ya que no me encontraba en una zona acotada, ni mucho menos truchera y además muy cerca del mar, en un rincón bastante cutre, ruidoso y lleno de basura.


En resumen, una gran tarde sumamente entretenida, con más de treinta capturas y más picadas que me ha ayudado mucho a mejorar la técnica de clavado, esa que nunca tenemos tiempo de practicar en el mar porque...NUNCA tenemos tantas picadas, o bien tenemos una o unas pocas con mucha suerte. En mi opinión, y lo tengo comprobado, la técnica de clavado puede marcar grandes diferencias entre pescadores, por lo que bien vale la pena dedicarle tiempo a perfeccionarla.

Espero que os haya gustado esta pequeña crónica, y hasta la próxima!

martes, 18 de octubre de 2011

Día raro, raro...


De vez en cuando, se dan a spinning capturas curiosas, raras o anecdóticas. Quizá no lo sea demasiado capturar con un minnow un calamar (Loligo vulgaris) como el de la foto de arriba, aunque para mí fue el primero y desde luego que he lanzado mucho al atardecer...


Lo que ya si es mucho más raro, es que sacando el segundo calamar, despacio para evitar que se soltara o se rompieran sus tentáculos, noté una fuerte sacudida y de golpe la caña doblada que se quería partir. Para mi sorpresa, una enorme morena (Muraena helena) de más de un metro y medio había atacado el calamar y se había enganchado y retorcido fatalmente con los tres triples del shore-line. Menuda faena sacar del agua unos cuantos kilos de puro nervio, y más aún con los alicates para liberarla!...doy fe que los alicates miden veinte centímetros.

Después de esta ''captura'' que rallaba lo absurdo, salió algún pequeño espetón (Sphyraena viridensis), y no contento con eso, todavía el Dios Neptuno me tenía reservada una sorpresa. No era otra que capturar un sargo con un artificial de casi un palmo, que bien podría haber sido su hermano, ya que medían prácticamente lo mismo!


En fin, habrá que seguir insistiendo por si empiezan a aparecer peces normales de una vez.

lunes, 10 de octubre de 2011

Verano de Rockfishing

 

Este verano, yo también me he pasado al Rockfishing... y eso es? Pues la pesca con señuelos artificiales de moda entre los incondicionales del spinning. Se podría definir como spinning ultraligero, aunque se usan  todo tipo de pequeños señuelos tales como pequeños jigs, microvinilos etc. El equipo para esta pesca es minimalista: caña 2,10m de acción 1-7 gr, carrete tamaño 1000 y monofilamento no más grueso que el 0.18, nos serviran para lanzar y mover adecuadamente pequeñas gominolas de 1-5 gramitos.

 Los paseantes pequeños también se mueven de maravilla con equipos ultraligeros de rockfishing, y nos pueden deparar grandes sorpresas si insistimos lo suficiente. Prueba de ello es esta pequeña pero valiente lubina que atacó un gunnish 95 en plena noche.

 Si conseguimos clavar una gran oblada de más de 25 cm podemos vivir grandes sensaciones! Y es que no hay límites para este tipo de pesca dedicada a los pequeños depredadores, y ahí precisamente, está el secreto de su éxito. La verdad es que cuando se le coge el tranquillo, es muy difícil volver a casa sin unas cuantas picadas, con lo que es divertido, además se puede capturar cualquier especie de pez, así que es sorprendente! Y para colmo, cualquier pez mediano puede poner a prueba el pequeño equipo del que disponemos...así que también es emocionante!...que más se puede pedir?

 Además, se trata de todo un reto, apto incluso para los pescadores más experimentados, ya que es una de las modalidades más técnicas que se pueden practicar y no hay límite sobre qué señuelos usar y como moverlos. Se trata de experimentar y encontrar el movimiento que atraiga a los peces, y aunque sean pequeños y ciertamente más fáciles de engañar, no debemos subestimarlos, ya que nos lo pueden llegar a ponder muy pero que muy difícil.

Como aliciente añadido, decir que a Rockfishing se pueden conseguir (no sin dificultad) capturas sorprendentes como esta magnífica dorada, y hasta puede llegar a ser la única manera de engañar a una resabiada lubina portuaria entrada en kilos.

En resumen, una fantástica opción para pasar el verano, que tan duro es para los spinners (costeros por supuesto) cuando los predadores tienen mucho donde elegir y suelen estar fuera de nuestro alcance.
 
Recomiendo visitar algunos conocidos blogs y por supuesto la web de jurela's jigs si os interesa indagar más en este tipo de pesca o adquirir algunos de sus magníficos señuelos. Ciertamente ya hay auténticos maestros del Rockfishing en nuestro país, así que no hace falta dejarse más los ojos en blogs japoneses!

Aquí va una pequeña muestra de lo que nos puede deparar esta divertida modalidad:

 Capitán (Liza ramada), con jurela's microgrub blanco

  Herrera (Lithognathus mormyrus), con jurela's microgrub miel

   Júlia (Corys julis), con jurela's poppy fish rosa

    Mojarra (Diplodus vulgaris), con jurela's poppy fish rosa

Castañuela (Chromis chromis), con jurela's poppy fish rosa
Oblada (Oblada melanura), con jurela's microgrub blanco

Salpa (Sarpa salpa), con jurela's microgrub blanco
Raspallon (Diplodus annularis), con jurela's microgrub miel

Sargo (Diplodus sargus), con jurela's microgrub blanco

Vaca (Serranus scriba), con gambita de lucky craft

 Oblada (Oblada melanura), con gambita de lucky craft

Lisa morruda o caluga (Oedalechilus labeo), con un micro-minnow. Esta especie sorprende por su agresividad, y aunque es muy difícil de clavar por su pequeña boca, es claramente mucho más agresiva con los señuelos que las demás lisas.

Esta ha sido una simple entrada de presentación, espero profundizar en el Rockfishing en el futuro y transmitir aquí mis experiencias.
Hasta la próxima!

lunes, 3 de octubre de 2011

Captura y Suelta...es suficiente?

Es esperanzador ver como internet sirve para divulgar la práctica del captura y suelta. Cada vez más pescadores lo practican, siendo conscientes de que es un gesto responsable para con el medio, y una inversión de futuro. Algunos sueltan todo lo que pescan, otros sólo los pezqueñines, otros según la especie...pero yo me pregunto, es eso suficiente para poder considerarse un pescador responsable?

 Esta preciosa hembra grávida de lubina tuvo la suerte de volver al mar con la ayuda de una ola...ya que por desgracia, muy pocos pescadores son lo suficientemente generosos como para perdonar la vida a ejemplares de ese porte.

Para poder presumir de un comportamiento ejemplar como pescador responsable no creo que sea suficiente con practicar siempre el CyS. Con esto quiero decir que de nada sirve ir a pescar y soltar todos los peces si más tarde vamos a comprar pescado que provenga de la flota profesional, una pesca que en general (y dependiendo del tipo de arte usado) es extremadamente agresiva con el medio. Y no quiero desmerecer el CyS, lo considero la máxima expresión de respeto hacia el mar, pero es un gesto incoherente si no lo acompañamos de un consumo responsable una vez llegamos a casa.

 Aquí es cuando alguien se puede molestar, y  no es esa mi intención, este solo pretende ser un pequeño discurso que invite a la reflexión, ya que la cantidad de factores que podemos introducir en un hipotético debate pueden no tener fin.

Partiendo del caso más extremo, uno puede estar muy concienciado y no consumir ningún recurso marino ni adquirido por la vía comercial, ni pescado por uno mismo, aunque este ejemplo pueda ser difícil de encontrar. Pero quizá no sea necesario exigir este nivel de compromiso, para los que como yo, nos gusta disfrutar de un buen pescado fresco de vez en cuando. He aquí el dilema: 

Lo compramos o lo pescamos?

Yo no tengo ninguna duda sobre ello: lo pescamos. Siempre que tengamos la oportunidad debemos evitar comprar pescado proveniente de la flota profesional. Por supuesto la pesca de arrastre es la más destructiva por varias razones; destruye el hábitat de los peces, captura bancos enteros, captura accidentalmente muchas especies que luego se tiran por la borda, captura animales que por la profundidad que alcanzan tienen una vida larga y pocas crías (algunos tardan más de 30 años en alcanzar la madurez sexual!). Pero también la pesca artesanal hace mucho y mucho daño a nuestras costas, ya que trabaja todo el año entre los 0 y los 50 metros de profundidad, justo donde se encuentran los hábitats marinos más productivos y sensibles y donde viven la mayoría de las especies  susceptibles de ser pescadas por los pescadores recreativos, mientras que la pesca de arrastre se practica fuera de la isóbara de 50 metros y por tanto captura otro tipo de espécies fuera de nuestro alcance. A esto le podemos sumar el hecho de que la mayoría incumplen la normativa de pesca por uno u otro lado.
Sin ir más lejos, tomé la foto de arriba la semana pasada en la pescadería de la plaza de mi barrio...unas cuantas cajas llenas de micro lubinas salvajes de 10-15 cm, a el módico precio de 3 euros el kilo!

Así que la pesca con caña (desde tierra firme), y especialmente si es con señuelos artificiales, es el arte de pesca más limpio y menos agresivo con el mar de todos los que existen. La pesca recreativa desde embarcación y la pesca submarina ya son harina de otro costal, pues existen estudios científicos realizados en la propia Costa Brava, que demuestran que estas pescas compiten directamente con la pesca profesional y que afectan muy importantemente a las poblaciones de algunas especies. Está comprobado también, que en las reservas naturales parciales donde no se permite la pesca submarina, pero sí la pesca artesanal, hay mucho más pescado y más grande, además abundan especies emblemáticas como el mero, que fuera de estas reservas se ve relegado a zonas muy profundas e inaccesibles. Ya no hablemos de como están de pescado las reservas integrales (aun sufriendo furtivismo constantemente) todos hemos visto reportages de les Illes Medes...

Es también un mal menor, el comprar pescado azul tal como sardinas, boquerones, caballas, estorninos...ya que estos peces son de reproducción rápida y con una buena gestión de los recursos pesqueros sus poblaciones se recuperan rápido y además no se daña el fondo para capturarlos.

Que especies? 

 Pues podemos consumir cualquier especie, pero es recomendable soltar todos los atunes rojos (Thunnus thynnus), palometones (Lichia amia), anjovas (Pomatomus saltatrix), llampugas (Coryphaena hippurus) y también las grandes hembras de lubina (Dicentrachus labrax). Por ser peces de gran valor ecológico que han sufrido regresiones muy fuertes en los últimos años (recordemos que el atún rojo está actualmente catalogado en peligro crítico, igual que el lince ibérico!). Evidentemente, las especies que sufrirán menos por nuestras capturas serán los sargos, obladas, jureles y espetones, que de hecho son de las más capturadas.
 
Qué tallas?

Aquí quiero desmentir una gran falacia. No es llevarse los pezqueñines lo que hace más daño a las poblaciones de peces salvajes...es llevarse a los grandes! Es decir, matar diez pequeñas lubinas de medio kilo es un impacto mucho menor que llevarse una sola hembra de 5 kilos. El porqué? Los individuos más importantes, los que sustentan las poblaciones salvajes, son las grandes hembras. Ellas ponen muchos más huevos que las pequeñas hembras en proporción, de mejor calidad y encima conocen los mejores lugares donde desovar, para que sus crías tengan la mayor tasa de supervivencia. Lógicamente, llevar peces inmaduros, que todavía no se han podido reproducir ni una vez, ejerce un impacto también muy negativo. Por lo tanto, debemos de escoger individuos de talla intermedia.

Cada uno tiene su filosofía quizá me haya extendido demasiado o ''rizado el rizo'', pero creo que es importante hacer pedagogia con estos temas, ya que hay mucha desinformación y no parece que a nadie le interesen los problemas dramáticos que tiene el medio ambiente. Está en nuestras manos cambiar las cosas poco a poco.

Hasta la próxima!